LA CREACIÓN

LA CREACIÓN
DIOS CREA, EL HOMBRE TRANSFORMA

domingo, 6 de marzo de 2022

QUE PODEMOS HACER

Todo lo que hacemos nos define como persona, incluso y más, si no hacemos nada. (Anónimo)


Con todo lo que está pasando no puedo dejar de pensar, de orar y de pedirle a Dios que venga ya a salvarnos, porque esto no tiene solución humana. Me invade una gran tristeza.

Cuando miro a la televisión lo que está pasando en Ucrania, me horrorizo de ver lo que es capaz de hacer la locura de los hombres.

Pero, siendo honestos, nada nuevo bajo el sol. El hecho de que esto esté sucediendo en Europa no hace que todas las demás guerras que hay hoy en el mundo sean menores, no.

Pero la peculiaridad de este conflicto es que puede llevarnos al fin del mundo, porque si el engranaje de delirio egocéntrico y manipulador que tienen unos se ve contestado por un nivel similar de agresividad y locura por la otra parte, vamos al desastre.

Yo mismo me dejo llevar por la locura de los pensamientos belicosos, haría tal cosa o tal otra para contrarrestar aquello que considero una agresión flagrante e injustificada. Me pongo a pensar en lo que, considero yo, deberían hacer nuestros gobernantes y no hacen. Si pienso en la historia reciente con Hitler atacando a Polonia, ante la sociedad de las naciones de la época, el parecido con lo que está sucediendo hoy es aterrorizante.

Tengo una sed de información que solo se pondera por la desconfianza que me inspiran. ¿Información, manipulación o propaganda? Cuando veo como tratan al pueblo ruso no dejo de pensar que nosotros también somos el objetivo de aquellos que nos quieren manejar a su antojo, la diferencia es que, en nuestro caso, las cosas son más sibilinas. La única forma de no caer en el pensamiento enlatado que nos ofrecen los medios es mirar varios noticiarios, de tendencias diferentes, incluso opuestas, de otros países, continentes y contrastando todo hasta hacerse su propia opinión.

El pensamiento único es, por su esencia, erróneo y peligrosamente obsesivo. Y cuando este se apodera de una persona que esta al frente de una potencia nuclear, el riesgo de escalada es tremendamente alto.

¿Y nosotros qué podemos hacer?

ORAR: Como cristianos sabemos que somos salvos por la Gracia de Dios mediante la fe para obras. Eso nos indica, a pesar de nuestras tendencias egocéntricas, que la respuesta la tiene Jesús y no nosotros. Que nuestra fe debe llevarnos a orar constantemente para pedirle su intercesión en este, y todos los demás, conflictos. Por ello también le debemos pedir que ponga en el corazón de todos nuestros gobernantes sabiduría y voluntad de paz.

OBRAR: Desde dar para los refugiados hasta participar en su recogida y luego acogida. No nos olvidemos que la fe sin obras es una fe muerta. Ahora es fácil indignarse y decir haré tal o tal cosa, pero la realidad, nuestra realidad se manifestará de verdad cuando recibamos los refugiados aquí, cómo los vamos a tratar. Y cuando vemos cómo hemos actuado con los demás refugiados, la cosa no invita al optimismo. Obrar también es amar por encima del odio de los demás. Ahora se está manifestando en toda Europa acciones de coacción, de amenazas, contra restaurantes rusos y otros estamentos de este país. Nosotros los cristianos debemos ser ejemplo de comportamiento y actitud manifestando el apoyo a quien lo necesita sin acepción de personas o nacionalidades.

Cuanto más pienso en qué podemos hacer, más claro me queda que los hombres solos incapaces de solucionar los conflictos que creamos. Y a cuantos más virulentos, más ineptitud por parte nuestra.

Solo Jesús tiene la solución y nosotros debemos poner en sus manos todas nuestras angustias, todos nuestros anhelos. Ahora más que nunca debemos orar, orar y orar para pedirle su intercesión, su intervención para que cesen dolor y sufrimientos provocados por nuestra desidia, nuestro afán de dominar a los demás. Si alguien tenía dudas sobre si el hombre es bueno por naturaleza la respuesta, querido Rousseau, es que el hombre es malo por naturaleza, porque el pecado original lo llevamos en nuestra mochila, o mejor dicho es nuestra mochila en la que almacenemos todos lo frutos nefastos de nuestra condición humana.

Ahora, más que nunca es tiempo de oración, nuestra fe nos debe llevar a hacerlo cuanto más sea posible. Y nuestras obras deben manifestar al mundo nuestra condición cristiana, cargada de amor hacia todos.

Lo que esta pasando y la necesidad de entregarnos a Jesús debería ser también una constante en nuestra vida cotidiana. Poniendo en sus manos todos nuestros problemas, todas nuestras ilusiones y buscar constantemente la inspiración del Espíritu Santo.

Estamos viviendo días muy tristes en el que mundo occidental ha dejado atrás el sueño de la paz. Ahora vivimos a nuestras puertas lo que en otras partes del mundo viven en su cotidiano. Oremos al Señor y que Él nos guie en las tinieblas de estos tiempos. Amen.

37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. (Lucas 6:37-38)


12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. (Apocalipsis 20:12-13)


Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000



http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/


viernes, 4 de febrero de 2022

AMAR EN TIEMPO DE CÓLERA

El amor es una pulsión divina en una menta humana. (Anónimo)

Lo contrario al amor es el desamor, y su mejor expresión, la indiferencia.

Por ello es muy importante trabajar nuestra capacidad empática con los demás porque solo acercándonos a ellos con amor, podemos luchar contra el desaliento a el que nos invita, a menudo, la vida que vivimos.

Es fácil dejar de alimentar la llama del amor, de hecho, nos pasa constantemente, y no solo con aquellos que no nos caen bien sino también con aquellos que juegan una parte importante en nuestras vidas. Familias, amigos, hermanos, colegas, incluso enemistades pueden padecer el estigma de nuestro desaliento.

La vida nos solicita constantemente para que prioricemos todo, si queremos ser capaces de atender a aquello, o aquellos, con los que pretendemos relacionarnos. Estamos viviendo en un mundo en el que amar en tiempo de cólera es una constante.

El problema es que cuando de amor se trata, no vale priorizar, no sirve darle más importancia a uno que a otro porque eso equivaldría a amar a uno más que a otro y eso no tiene sentido para un cristiano. Jesús nos lo dice “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, no, después de ti mismo.

¿Y si no hay prioridades, donde encaja Dios? ¿No debería ser nuestra prioridad?

1 Corintios 13 es muy claro, si no amamos de verdad, no amamos a Dios. El amor ágape profesado a los demás es la expresión genuina de un amor incondicional a Dios. Amando a los demás como Jesús nos manda, es amar a Dios por encima de todo porque es lo que Él espera de nosotros, lo que Jesús nos dice en su principal mandamiento.

Sin amor a los demás no hay amor a Dios, aunque algunos crean que amar a Dios es suficiente. Él, mediante Jesús, nos enseña y nos advierte que el amor es un contrato perpetuo entre nuestro corazón y la divinidad de Dios. Donde no hay buena semilla que no de buenos frutos.

Amar a Dios se testifica cada día de nuestra vida amando como Jesús nos ha enseñado y eso incluye a nuestros enemigos, nuestros verdugos o todos aquellos por los que no tenemos ninguna simpatía o que nos han defraudado.

Esto nos hace diferentes del resto del mundo, es más, nos consideran necios y débiles cuando manifestamos caridad y bondad hacia aquellos que nos maltratan, pero como decía Jesús, ¿qué merito hay en amar a los justos?

Qué fácil es desamar en tiempo de cólera. Todo y todos nos invitan a que ignoremos aquellos que alimentan nuestro malestar, pero es ahora cuando más necesitamos ser sal y luz en este mundo de tinieblas como nos pide Jesús. Es ahora cuando tenemos que demostrarnos a nosotros mismos que somos realmente Cristianos, actuando como Cristianos.

Amar es la raíz del principal mandamiento de Jesús, también la razón inexpugnable de la Gracia de Dios hacia su pueblo. Y no cabe duda que los tiempos que estamos viviendo son convulsos y que amar en tiempo de cólera es nuestro mandato divino.

Sin el Espíritu Santo somos incapaces de amar. Apelemos siempre a su inspiración para que nos guie en nuestra vida.

32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. 35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. (Lucas 6:32-36)


Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000



http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/

Església Evangèlica La Gràcia de Déu

Ciutat de Balaguer, 40, Barcelona

Cada domingo a las 18 00, ¡OS ESPERAMOS!

viernes, 21 de enero de 2022

PRECIO O VALOR

El precio no tiene valor mientras el valor tiene un precio incalculable. (Anónimo)


Somos una sociedad que pone precio a todo. Compramos, vendemos, objetos, influencias, indulgencias, incluso personas, etc…

Sin darnos cuenta estamos valorando constantemente todo lo que nos sucede por su precio.

Muy pocas personas son capaces, o están interesadas en diferenciar el valor del precio, considerando que este primero es solo una suma de dinero.

Si miramos en el diccionario de la Real Academia Española, vemos que “precio” tiene 5 definiciones y “valor” tiene 13.

Observamos también que mientras “precio” se refiere básicamente a cuantificar, “valor” tiende a definir cualidades. Es decir, cuando pensamos en precio o valor estamos eligiendo entre un hecho primario del hombre: valorar, y las cualidades que definen el hecho, o la persona: cualificar.

La trivialidad del precio define, por sí misma, a quien lo usa. Por ello todo lo relacionado con el dinero suele acarrear una connotación pecuniaria, y sus atributos suelen ser reyes de la condición humana: codicia, avaricia, egoísmo, soberbia, envidia, y más.

No obstante usar el precio es una práctica natural que no tiene por qué llevarnos a la concupiscencia. Si vamos a comprar algo, el precio es la primera información que vemos. Pero si nos quedamos en ese concepto, nos perdemos la esencia de lo que motiva nuestra acción de comprar. Y eso nos puede llevar a errar.

¿Lo necesito? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Me lo puedo permitir? ¿Es el más adecuado? Y muchas preguntas más que nos permiten darle sentido al precio de las cosas.

Jesús pago un precio incalculable por nuestra salvación, la pago con su vida. Si aplicamos aquello que acabamos de decir vemos que el valor de su sacrificio es infinitamente más importante para Él que el precio que sabe tendrá que pagar. Y nosotros que estamos acostumbrados a valorar dinerariamente las cosas podemos caer en la tentación de obviar el valor de su muerte en la cruz.

Judas puso precio a la muerte de Jesús, 30 monedas de plata, y se dio cuenta, demasiado tarde, de que el dinero percibido no solo era dinero, era pecado consumido. No supo ver la diferencia entre dinero y valor, dándole al dinero un precio que lo condeno.

Nosotros también, en nuestro día a día, vivimos las trivialidades de nuestra condición humana, y si bien las consecuencias no son comparables con las de Judas, también tienen sus consecuencias.

El mejor ejemplo nuestro tiempo personal. Solemos decir que nuestro tiempo no tiene precio por lo sacrosanto que es. Para nuestro ocio, nuestros hábitos, nuestras prioridades. Pero me pregunto a mí mismo ¿le doy el valor que se merece el tiempo que dedico a las series, el futbol, la comida? ¿No podría valorar y redistribuir mejor mis prioridades?

¿Cuál es el coste real del precio que le atribuyo a disfrutar de mis aficiones, en lugar de ayudar a los demás?

Creo que no me gusta la respuesta porque me obliga a recordar el mandamiento de Jesús que dice: “Que os améis unos a otros, como yo os he amado.” Y eso pone en su sitio la diferencia entre precio y valor.

¿Sí, pero qué precio estoy dispuesto a pagar?

Comprados fuisteis por precio; no os hagáis esclavos de los hombres. (1Corintios 7:23)

3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, 4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! 5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. 6 Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre.


Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000


http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/

Església Evangèlica La Gràcia de Déu

Ciutat de Balaguer, 40, Barcelona

Cada domingo a las 18 00, ¡OS ESPERAMOS!

lunes, 17 de enero de 2022

PAZ

Cuando el poder del amor sobrepase el amor al poder, el mundo conocerá la paz (Jimi Hendrix)

Cuando la tenemos la ignoramos, cuando no, la añoramos. La paz es un estado molesto porque nos obliga a estar satisfechos y eso, al ser humano, le incomoda.

Si buscamos en el diccionario los antónimos a “miedo” encontramos: “valor, valentía, tranquilidad” cuando hay uno, que con diferencia los supera a todos: “paz”.

La paz es un estado profundamente inestable en la idiosincrasia humana. No nos gusta, o por lo menos no la defendemos como si nos fuera imprescindible.

Un mundo en paz es un mundo que está preparando su próxima guerra, podría haber dicho Churchill, que de eso sabía.

Es curioso ver como los hombres se trascienden en la guerra y se ignoran en tiempos de paz. Es como si fuese más noble luchar que pacificar.

Contrariamente a lo que el mundo piensa, la paz no se gana, la paz se da, la paz se recibe.

Ser un hombre de paz, salvo en contadas excepciones, no te da tu lugar en el libro de la memoria histórica de la humanidad. Es más, aquellos que, mediante la guerra, el dolor, el miedo han conquistado al mundo, aunque siempre de forma efímera, son los titulares de la historia del mundo.

La paz es un don de Dios, para fruición del amor que nos deberíamos procesar los unos con los otros. Por ello escasea en nuestra sociedad, porque el amor a sí mismo impera sobre el amor a los demás.

Jesús hizo del primer mandamiento el GRAN mandamiento porque sabía de qué somos capaces y de qué carecemos, era conocedor de nuestra condición guerrera, pecaminosa, en la que la paz no es una palabra relevante frente a otras como poder, gloria, orgullo, vanidad.

Toda muerte en la guerra es una muerte en vano, mas aquel que se sacrifica por la paz siempre siembra para buena cosecha.

Jesús era, es y siempre será un hombre de paz. El ejemplo supremo de cómo el amor nos puede llevar a descansar en paz. Él nos dio su paz y sus enseñanzas para mantener la llama viva de la esperanza en nuestro ser.

Hoy en día los titulares están copados por el mal y el dolor que causa. Es como si se empeñaran en arrancarnos cualquier atisbo de paz interior que cobijemos para sobrevivir.

Solo Jesús puede mantener la llama viva de su paz en nuestros corazones. Solo Él puede renovar nuestro corazón, nuestro espíritu, nuestra mente, para resistir al mal y darnos la paz regeneradora de su amor incondicional.

Cuando tengo miedo busco a Jesús y Él me da su paz. Cuando estoy desesperado, busco a Jesús y Él me da su paz. Cuando no veo la luz al final del túnel, busco a Jesús y el enciende el candil de su amor que me da su paz.

Contrariamente a lo que uno podría pensar, la paz del amor no se consigue con el amor a la paz. Únicamente mediante Jesús aprendemos que la paz exige de nuestro ser interior un esfuerzo profundo de humildad y de bondad, como la de Jesús.

Los pacificadores mediáticos son un producto de consumo que pretende envilecer la nobleza intrínseca de la paz. Los verdaderos solo se conocen por sus frutos. El nombre no importa, sino lo que das y cómo lo das.

Si estas en guerra contra ti mismo busca en tu corazón la paz que Jesús ha depositado en él. Te dará sosiego y relativizará todas las trivialidades de este mundo para que, a su lado tenga paz, su paz.

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (Juan 14:27)

36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. (Mateo 22:36-40)


Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000

http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/

Església Evangèlica La Gràcia de Déu

Ciutat de Balaguer, 40, Barcelona

Cada domingo a las 18 00, ¡OS ESPERAMOS!

domingo, 26 de diciembre de 2021

DE CONSERVAS

Las conservas duran más que la bondad humana, pero no por ello son mejores. (Anónimo)


El botulismo mental es una enfermad muy moderna. De tanto consumir pensamientos enlatados acabamos intoxicándonos a riesgo de perder nuestro “motu proprio” transformándolo en “vox populi” del dios mundano.

Tales afirmaciones pueden parecer tajantes y atrevidas, pero si nos paramos un momento, y hacemos que el frenesí de nuestras vidas se pause por un instante, nos daremos cuenta que es la cruda realidad.

Tenemos tanta prisa para consumir lo que nos ofrecen los medios que engullimos lo que sea con tal de estar al día. No nos percatamos de que, en realidad, estamos confortablemente instalados en las tinieblas de nuestro ser interior, vaciado del sentido crítico que caracterizaba nuestra personalidad, pero llenos de ideas preconcebidas, prepensadas, pregrabadas, por los dioses de la información, que en realidad son propagandistas idolatrados por nuestra desidia.

Hoy, la palabra mágica es el (o la) covid. Un acrónimo que todo lo engloba. Los medios están rebosantes de covid. Y una variante más, y esta es más de más que las demás y etc. etc. Entonces entrevistan a virólogos, científicos de toda índole y cada uno va de su propia verdad enlatada. Se nos vende la idea de que nos están informando, pero en realidad nos están ofreciendo miedo que es lo que más vende.

Las conservas de la mente son tan potentes y codiciadas por el ser humano que también aquellos que tienen opiniones contrarias a la vacunación reciben sus latas de datos prefabricados que les alimentan en sus creencias.

La información ha desaparecido en nuestra sociedad para dejar lugar a la propaganda de toda índole. Todo lo que se nos vende como información no es, ni más ni menos, que productos hechos para el consumo, y claro, que mejor que enlatarlos para que duren un máximo en nuestras estanterías mentales.

Todo esto tiene un propósito claro que, por mucho que se esconda o maquille, es hacer de la sociedad un rebaño dócil y manipulable al antojo de los poderosos. Y funciona. Estamos perdiendo cada vez más el sentido crítico, la capacidad de resistir y de desafiar todo aquello que nos quieren imponer.

Ya no existe la educación cívica, ahora imperan nuestros derechos (los que nos venden), ante todo, obviando nuestros deberes (los que nos esconden). El amor al prójimo, hoy en día, empieza por nosotros mismos y en eso se queda.

Navidad es para los regalos y el papa Noel. ¿Jesús? ¿Quién es? No he oído hablar de Él en las tertulias, no debe ser importante, es del pasado.

¡¡¡BASTA YA!!!

Es hora de Salvación, Jesús nos la ofrece rompiendo todas alienaciones mentales del alma. Nos enseña que tenemos un corazón para amar, una mente para el raciocinio y un alma que cuidar porque el la salvó mediante su sacrificio en la cruz. Poco importa si nació el 24 de diciembre o el 36 de marzo, lo que sí cuenta, y mucho es, que sea el día que sea, cuando lo celebramos nos olvidemos de regalos que no sean aquel que Él nos obsequió en la cruz, nuestra salvación.

No hay peor pandemia que la de nuestros espíritus corrompidos por la renuncia de nuestro sentido común a favor del pensamiento enlatado de esta sociedad decadente y manipuladora.

Jesús, consciente de ello nos advierte y dice “Yo soy el camino, y la Verdad y la vida” y no hay verdades que puedan competir la Verdad. Universal y propia a cada uno que la hace suya. Él es el único camino hacia la vida eterna, una vida de santidad.

Dios confundió a los hombres mediante las lenguas para que no cayeran en pecado de soberbia, el pensamiento enlatado se propone revertir la acción de Dios. Intento vano e insensato, pero eso a los tertulianos, a los pensadores de la modernidad decadente de nuestra sociedad, no les importa, mientras vendan sus sandeces. Nada nuevo bajo el sol.

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6)


6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. 8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió[a] Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra. (Genesis 11:6-9)

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000

http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/

martes, 14 de diciembre de 2021

SERVIR

El que sirve, sirve. El que no, se sirve. (Anónimo)


Servir implica dependencia, por ello es importante saber y/o decidir a quién rendimos pleitesía. El egocentrismo innato del hombre hace que servirse sea la respuesta natural a nuestros deseos altruistas incipientes.

Cuando se habla de servir, lo primero que viene a la mente de cualquier persona del mundo es, el camarero, el botones y como mucho, el panadero, el charcutero, el carnicero, etc., etc. Y si somos de la alta sociedad, el maître, el valet, la miñona y otros empleados dichos del servicio.

Por otra parte, lo que sirve, solo lo hace por su utilidad y adecuación a la situación o necesidad.

Podríamos pues decir que un buen profesional es aquel que sirve para su oficio.

¿Pero qué significa servir para el oficio? En mi forma de entenderlo se refiere no solo a nuestras aptitudes sino a como las dispensamos. Porque podría darse de alguien dotado que renuncia a ejercer su don para servir a los demás, y que por ello malgasta ese precioso regalo que le ha hecho Dios. Peor todavía, de alguien que lo usa para su propio beneficio.

Los incrédulos nos objetarán que Dios no tiene nada que ver con esto. Pero entonces ¿cómo justifican los dones? Porque si, como lo define la RAE es “una Gracia especial”, solo de Dios puede ser.

Jesús fue el paradigma perfecto de cómo servir, aplicando y enseñando las paradojas como clave de paso para un ministerio perfecto.

En temas de servir, no hay nada más difícil que aquello que parece fácil.

Porque renunciar a nuestro ego nos obliga a aceptar que nuestro “yo” solo existe a través de los demás.

Porque nuestro bien estar depende del bien estar y de cómo tratamos a los demás.

Porque el amor que deseamos recibir nos es posible, si no lo ofrecemos primero, e incondicionalmente, a los demás.

Porque nada es, si nade vale, y servir a Jesús es, ante todo, obrar con la ofrenda de nuestra vida al servicio de nuestro semejante, sin acepciones ni excepciones.

A pesar de lo que uno podría pensar hay más ejemplos de vidas entregadas al servicio de los demás de lo que uno podría pensar y si bien mediáticamente Sor Teresa de Calcuta es un ejemplo ilustre, también hay otros menos conocidos como Vicente Ferrer, Ignacio Echeverría, Gaetano Nicosia, Henri Burin des Roziers, y todos los misioneros que fluyen y destilan amor en un mundo que solo busca servirse de los demás.

La buena noticia es que estamos todos llamados a servir, todos. En nuestro entorno, en nuestras comunidades.

Para ser un héroe no hace falta ser reconocido, es más, la discreción y la humildad son buenas compañeras de viaje de aquel que emprende la senda del amor ágape.

El peligro y la dificultad erradican en que la línea entre servir y servirse es muy sibilina y nuestro ego, a menudo nos juega malas pasadas. Debemos ir con cautela y sobre todo de la mano de Jesús. No nos olvidemos que la obra es suya, nosotros solo somos sus servidores en senda de santificación.

27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve. (Lucas 22:27)

35 Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos. (Marcos 9:35)


Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000

http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/

miércoles, 8 de diciembre de 2021

DE LA IMPORTANCIA DE ALIMENTARSE BIEN

Todo lo que entra sale, dejando su huella en nuestro interior. (anónimo)


Para gustos colores, pero para aquellos, como yo, que somos proclives al buen ver, con la edad nos llegan las prohibiciones, las limitaciones.

En realidad, la mala alimentación está a la base de muchas enfermedades, algunas obvias como la obesidad y otras, más sibilinas, como el cáncer.

Cuando comemos en exceso, a menudo, el cuerpo intenta regularnos y nos aboca a expulsar, no solo el sobrante, sino todo el conjunto de lo engullido.

Las dietas son un intento, fallido en la mayoría de los casos, de disciplinarnos para encontrar el equilibrio que nunca deberíamos haber perdido. Pero son aburridas y acabamos, casi siempre, abandonándolas con el paso del tiempo. Lo que hace que recuperamos el peso perdido hasta tal punto que a veces nos pasamos de frenada.

La alimentación saludable se basa en el equilibrio, en la ponderación. Te da lo que necesitas y no lo que quieres. Por ello requiere disciplina, concienciación y fe en el por qué de lo que estás haciendo.

Esto, que he estado comentando sobre nuestra alimentación física se puede aplicar con la misma claridad a nuestra alimentación espiritual.

La mala alimentación espiritual no solo nos lleva al desapego de Cristo sino también al empobrecimiento de nuestra fe.

Cuando nos pasamos engullendo basura mundana, en la tele, la radio, los libros, que ahora son más podcast que lecturas reales, nuestra mente se empobrece de su sentido crítico y discriminante, cediendo el paso al pensamiento enlatado que nos facilitan las tertulias, los medios y todos los “influencers” del momento. Nuestras prioridades degeneran hacia lo fútil y lo mundano.

El cáncer espiritual es aquel que hace que, de tanto alimentarnos del mundo, dejemos de vivir en él para pasar a ser parte de él.

Nuestras dietas espirituales suelen ser tan buenas como las alimentarias, si las seguimos al pie de la letra. Pero por desgracia, con el tiempo, solemos caer en el desapego, la indiferencia, de tal forma que nuestros esfuerzos de avivamiento se ven castrados por nuestras realidades.

Eso solo es verdad si pretendemos solucionar nosotros mismos aquello que está por encima de nuestras capacidades. Si confiamos en que podemos cambiar nuestra condición a base de esfuerzos propios o de aquellos que pretenden ser parte de la solución cuando en realidad son raíz del problema.

Las comunidades cristianas son, o deben ser, oasis de reconciliación con Jesús pero nuestra mirada debe estar puesta en Él.

Como todo lo que nos afecta, reconocer nuestra debilidad es el principio de la solución. Buscar y encontrar a Jesús es la solución definitiva.

Nosotros no podemos cambiar nuestra condición humana, Jesús SÍ.

Nosotros no podemos perdonarnos a nosotros mismos, pero Jesús SÍ.

Nosotros no podemos salvarnos a nosotros mismos ni a los demás, pero Jesús SÍ, y lo hizo mediante su sacrificio en la cruz.

Nosotros no podemos seguir un régimen espiritual de motu proprio pero de la mano de Jesús SÍ.

No debemos olvidarnos nunca que somo somos salvos por la Gracia de Dios, por medio de la fe para buenas obras.

¿Todo esto qué requiere? Algo tan sencillo, como difícil de conseguir, porque exige sinceridad de corazón: pedirle a Jesús que se apodere de nuestras vidas y nos guie mediante el Espíritu Santo.

Eso quiere decir poner siempre y ante todo en manos de Jesús lo que hacemos, lo que debemos hacer. Y es más difícil de lo que parece porque nuestra tendencia natural es pensar primero: ¿Cómo voy a solucionar esto? En lugar de ponerlo, ante todo, en manos de Jesús. Lo digo yo que soy el primero en tropezar en esta piedra.

Necesitamos a los demás, sí, pero no como solución sino para comunión. Hay tantos dadores de lecciones como pecadores que se ignoran. La humildad debería llevarnos, como nos enseña la Biblia, a ser más humildes y en lugar de juzgar poner las cosas en manos de Jesús.

Antes de la venida de Jesús estábamos bajo el ojo justiciero de la ley. Jesús nos ha liberado de esas cadenas de condenación que conforman nuestros pecados y se ha ofrecido en la cruz como redención de ellos.

En Jesús renacemos libres, nuestra dieta espiritual implica buscarlo siempre cuando caigamos, que caeremos, para, de su mano, volver a levantarnos y continuar en el camino de santidad.

De la misma forma que Dios, Jesús y el Espíritu Santo nos nutren, debemos tener en cuenta que nosotros, también, destilamos alimentos a nuestros entornos mediante las palabras que salen de nuestra boca. Estos pueden ser tóxicos o saludables. Seamos seres de paz y amor, y cuidemos nuestro lenguaje como Jesús nos ha enseñado.


3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (Mateo 4:3-4)


8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9)


Que Dios os bendiga, Alfons <><

Primera edición del libro electrónico con 1 año de reflexiones, versículos e ilustraciones de Manuel Redondo, a la venta en Amazon:

http://www.amazon.com/dp/B00D7IM000

http://www.facebook.com/UnDiaUnaReflexionUnVersiculo

http://un-dia-una-reflexion-un-versiculo.blogspot.com/

http://undiaunareflexionunversiculo.wordpress.com/